Evaluación Integral: Se realiza una evaluación exhaustiva para comprender la historia del paciente, sus patrones de consumo de drogas, y cualquier condición psiquiátrica o médica subyacente que pueda influir en el tratamiento.
2. Farmacoterapia: Se utiliza cuando sea necesario para tratar trastornos psiquiátricos concomitantes, como la depresión o la ansiedad, que pueden estar relacionados con el consumo de drogas.
3. Terapia Psicológica: Se implementan diversas modalidades de terapia psicológica, como la terapia cognitivo-conductual (TCC), la terapia de aceptación y compromiso (ACT) y la terapia de grupo, para abordar los aspectos emocionales, cognitivos y conductuales del consumo de drogas.
4. Programas de Rehabilitación: Se ofrecen programas de rehabilitación que incluyen actividades para mejorar las habilidades sociales, el autocuidado y la reintegración a la sociedad.
5. Seguimiento Continuo: Se realiza un seguimiento regular para evaluar el progreso del paciente, ajustar el tratamiento según sea necesario y prevenir recaídas.
6. Apoyo Familiar: